La decisión: ¿aceptas el desafío de perdonar?
Serie del perdón, 1º artículo [publicado en Universo Holístico]
Te propongo un desafío. Acércate al perdón. Para empezar, simplemente acompáñame en una serie de artículos que pueden aportarte otro sentido al concepto del perdón. Algo más completo, moderno y actualizado de lo habitual. A la vez, nada que se aleje de la sabiduría espiritual milenaria.
Perdonar es sanar. El perdón es el medio de autorrealización y crecimiento interior más poderoso que existe, ya que perdonar significa sanar. Las personas me suelen decir que mi trabajo está especializado en un campo difícil. Trabajo el perdón con personas que buscan abandonar el sufrimiento y con personas que desean una visión superior.


Para tener alguna conciencia de cómo atacamos a los demás y cómo nos atacamos a nosotros mismos, es preciso estar dispuesto ver los mecanismos de ataque en donde todo comienza: el ataque mental. Se manifestará en cierto tipo de pensamientos y sus correspondientes emociones consecuentes. Ambos verifican los programas de ataque que están ocultos en nuestras creencias, nuestra manera de ver el mundo y nuestro concepto de “yo”.
No te engañes. Si sigues sufriendo, si te sientes víctima del mundo o de alguna persona en concreto, si por dentro estás juzgando o atacando a lo que ves… no has perdonado. El perdón se caracteriza fundamentalmente por sus efectos: paz interior y liberación de los hechos y las personas. Puede que pienses que has hecho un buen número de visualizaciones, que por cierto, siempre ayudan, o que hayas llorado algo tan intensamente que te de la sensación de que el perdón ya esté concluido. Sin embargo, el perdón no se define por el esfuerzo realizado ni por la cantidad de sufrimiento que hayas expresado. Se define por sus efectos liberadores, y estos suceden solamente cuando en la profundidad de tu mente se asienta un verdadero cambio de percepción.
Hablamos de la culpa. Si, ya sé, no te gusta. Es precisamente este el último tema al que tu mente quiere mirar. Pero verás que merece la pena saber un poco más sobre este virus mental. Para empezar, es interesante que te des cuenta de que el perdón solo tiene sentido cuando antes ha habido culpa. O alguien culpabiliza a otra persona, o alguien se siente culpable. En cualquiera de estos casos hay un error mental que produce como consecuencia ataque, conflicto, miedo, sufrimiento y separación.
Sentir es el gran desafío del ser humano para hacer de su vida algo con sentido. Sin embargo, el entrenamiento que ha recibido siempre ha sido negar el sentimiento: evitarlo, huir de él, esconderlo o evadirlo. En los artículos anteriores de esta serie, primero hemos aprendido un nuevo concepto de perdón, después hemos profundizado en los objetivos de esta sanación mental: la culpa y los pensamientos de ataque. En este cuarto artículo abordaremos el tema de la emoción, el sentir y el perdón.
Nos preguntamos al mirar a una persona ¿seré feliz con ella? ¿podré hacerla feliz? Pero ¿cómo voy a hacer feliz a quien guarda en los rincones recónditos de su mente todo un arsenal de programas contra sí mismo y contra el mundo que le rodea? ¿No es muy arrogante pretender solucionar la vida a otra persona? Del mismo modo, la otra persona no me puede “hacer feliz” si yo no soy felicidad.